Violencia a Ancianos y Discapacitados

Un estudio de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) revela que entre un 3 y un 10% de los mayores de 65 años sufre situaciones de negligencia, abuso o maltrato. Pero la soledad, el desarraigo y la falta de respeto son, en ocasiones, la peor tortura para un colectivo con complejo de estorbo.

Una "situación no accidental, en la cual una persona sufre un trauma físico, privación de necesidades físicas básicas o injuria mental, como resultado de acto u omisión por un cuidador". Adquiere, además, cada día mayor relevancia por el número creciente de personas afectadas y por las consecuencias inherentes que estos malos tratos conllevan

Actualmente sabemos que este síndrome se caracteriza por: - Daño físico, emocional o psicológico causado a un adulto mayor.

- En la mayoría de los casos, los perpetradores de los abusos suelen ser personas conocidas o personas que están en contacto continuo con el individuo dependiente.

- También pueden ser no miembros de la familia que se han convertido en cuidadores o los llamados cuidadores profesionales.

- El abuso por parte de un cuidador puede estar alimentado por una psicopatología previa (una necesidad patológica del perpetrador de controlar a otro ser humano), una violencia transgeneracional o por una dependencia.

- También participan otros factores, como el estrés, la ignorancia del buen cuidado, la frustración, la desesperación o la incapacidad de proporcionar cuidados apropiados.

- Afecta a personas de todos los grupos socioeconómicos.

- Las personas afectadas desarrollan con frecuencia sentimientos insuperables de miedo, aislamiento e ira, entre otros.

- Son escasos los reportes espontáneos al equipo de salud, servicios policiales u otros, lo que dificulta aún más su pesquisa y posibles soluciones.

El abuso produce una variedad de patologías no evidentes a primera vista. También se puede asociar a varias condiciones muy comunes en los pacientes geriátricos, como inanición, problemas de dinero, lesiones, aislamiento, deshidratación e insomnio, así como con la depresión y otros tipos de manifestaciones psiquiátricas.

Formación en Sanidad

El arte de cuidar se refiere a la atmósfera de cuidado y a la comunicación entre el cuidador y el receptor. La calidad del cuidado puede ser medida por indicadores directos de calidad, como equipamiento apropiado, extensión o aumento de personal entrenado. También esta calidad de cuidado puede ser medido con relación a estándares previamente establecidos, como son la limpieza personal, higiene oral, resolución de problemas visuales con el uso de anteojos. Es básico comprender que el buen cuidado es la realización de todo lo que un anciano necesita dentro de su hogar o de una institución.

Tipos de abuso

Físicos. Es el uso de fuerza física no accidental para coaccionar. Es la forma más obvia y fácil de definir, pero una de las menos comunes. Se pueden apreciar por la existencia de heridas, golpes, bofetones, golpes con objetos contundentes, etc. Está más relacionado con las características del abusador y no tanto del abusado.

Verbales. Depende en gran medida de las malas relaciones interpersonales previas a la situación mórbida actual. Se asocia con depresión y ansiedad de los cuidadores. Por ejemplo la agresión verbal crónica, los insultos repetidos y las amenazas.

Psicológicos. Intimidación verbal, humillación e infantilización del residente. En general ocurre junto a otras formas de abuso.

Financieros. Es la forma inapropiada o ilegal de usar el dinero, propiedades y otras; es quizás la más común.

Abandono. Es la privación de las necesidades básicas de servicios como comida, medicamentos, transferencia al baño, aseo personal, acceso a la salud y otras.

Abusos sexuales. Sodomía, copulación oral, penetración de objetos extraños, incesto, violación.

Tipos de actos

Dentro de los actos por omisión, las negligencias pasivas ocurren cuando las necesidades del residente son desconocidas por el cuidador o no son dadas con propiedad. Algunos ejemplos son la falta de tratamiento de los problemas visuales o auditivos, desconocen la existencia del problema o falta para suplir planes correctivos como anteojos, dentaduras, audífonos y bastones.

La negligencia activa ocurre cuando el cuidador deliberadamente altera el bienestar del residente por limitación o renuncia en la satisfacción de las necesidades básicas. Ejemplos son la falta de provisión de alimento suficiente, falta en la ayuda en la transferencia a la cama desde la silla de ruedas y falla para suministrar ropa o medicación entre otras.

El maltrato por "comisión" es la forma de abuso que incluye el abuso físico o el trato con violencia hacia el residente por parte del cuidador y en la forma de violación de derechos y libertades. Ejemplos son imponer reglas restringidas a los residentes en el uso de su propia ropa, en tener sus propias pertenencias, en estar solo, cerrar su puerta, entrar y salir libremente del hogar de los ancianos, entre otras.

Prevención

Lo ideal es siempre prevenir, para ello hay que anticiparse a las crisis. Las actividades de prevención deben incluir educación poblacional masiva, consejos prácticos a los familiares y adultos mayores, asistencia lo más personal posible. Actualmente, además, hay un mayor énfasis para lograr alivio de los cuidadores e intervención pronta en las crisis